domingo, 27 de abril de 2014

miércoles, 23 de abril de 2014

Henri Rousseau



A pesar de que Rousseau nunca salió de Francia le gustaba dibujar animales, plantas, selvas,... y para ello iba a visitar el zoológico, el jardín botánico,..

Otras obras suyas son:










martes, 25 de febrero de 2014

Las manzanas de Cézanne

Y así quedó nuestra recreación del cuadro de Cézanne.


Pero... para poder pintar nuestra manzana cada uno trajo una al cole, las había grandes, pequeñas, medianas, rojas, verdes, amarillas ¡una variedad de color preciosa! y... la dibujamos, la coloreamos con ceras blandas observando los distintos tonos y ¡nos la comimos!.
Posteriormente las recortamos y las montamos sobre un mantel, de papel claro.


Nuestras Giocondas

Elaboramos nuestra Gioconda utilizando la técnica del collage, es decir, usamos papeles que pegamos sobre un soporte (cartulina), algunos lo hacemos rasgando (algo muy difícil porque hay que ir controlando las dimensiones) y otros preferimos usar tijeras.
Todas quedan muy "chulas" y para que podáis ver algunas, aquí hay una muestra de ellas.

Aarón

Alejandro

Ana

Beatriz

Hugo

Irene

Kevin

Konrad

Lucía

sábado, 22 de febrero de 2014

Las brujas de 3º A


Nuestras cajas de secretos o cuadros ya han sido ocupados por brujitas ¡Cuidado, sólo podrán abrirse con palabras mágicas!






lunes, 17 de febrero de 2014

La Gioconda


Descubre los secretos de este cuadro paseando por el Museo del Louvre de París, que luego nos espera hacer nuestra versión,

jueves, 16 de enero de 2014

Paul Cézanne y las manzanas


http://www.metmuseum.org/metmedia/kids-zone/start-with-art/cezannes-astonishing-apples
Hubo una vez un pintor que vivía en el sur de Francia. Le encantaba observar cómo la luz y las sombras daban forma a todo lo que le rodeaba.
A veces pintaba las brillantes olas y las casas con techos anaranjados junto a la costa.
Le gustaba pintar retratos de sus amigos y también arreglos frutales y vegetales.
Un día la esposa del pintor trajo a casa una cesta de manzanas del mercado. Traía manzanas grandes y pequeñas, amarillas, rojas, y verdes, altas y bajas.
"Qué bonitos colores y formas", dijo el pintor. "Haré un cuadro".
"Qué buena idea", dijo la esposa. "En cuanto la pintura esté lista, haré una tarta de manzanas."
El pintor sonrió. Luego extendió un mantel blanco sobre una pequeña mesa de madera en su estudio. Dispuso algunas de las manzanas entre los pliegues del mantel y apiló otras cuantas formando pequeñas pirámides en grupos de tres y cuatro. Las manzanas parecían fluir como un río de color sobre la superficie.
Pero una esquina de la mesa quedaba aun vacía.
"Ahá", dijo el pintor mientras colocaba un jarrón con rosas del jardín. Ahora había capullos rosados junto a las manzanas.
"¡Ya!", dijo el pintor. "Estoy listo".
Pero todos estos preparativos le habían despertado el apetito. Las manzanas parecían tan carnosas y jugosas. "¡Quizás podría comerme aunque más no sea una sola", dijo.
"¡Mm!", dijo el pintor mientras daba un mordisco a la manzana. "Me encantan las manzanas frescas." Luego colocó un lienzo en el caballete y comenzó a dibujar. Lentamente el contorno de las figuras comenzó a llenar el espacio.
Tras varios días el boceto estaba acabado. El pintor mezcló los colores para su cuadro. Cogió un pincel y comenzó a pintar. Pero mientras pintaba su estómago comenzó a rugir. Había pasado un buen rato desde la hora del desayuno. Cogió entonces otra manzana.
"¡Mm!", dijo, mientras masticaba la fruta. "Me encanta esta crujiente manzana bien fría. ¡Quizás podría comer otra", dijo, y cogió otra más. "Mm", dijo. "Me encantan estas manzanas maduras y rojas."
Uno a uno los objetos en el lienzo cobraron color, resplandecientes formas. Parecían tan reales como los que había sobre la mesa.
Llevó un largo tiempo pintar todas las manzanas, las rosas, la mesa, el mantel. Pintar era un arduo trabajo. Tanto que al pintor le dio hambre.
A medida que pasaba el tiempo, de a poco se fue comiendo todas las manzanas de la mesilla.
Finalmente, cuando todos los colores y formas en el cuadro quedaron perfectas, el pintor apartó el pincel del lienzo.
"He acabado", declaró. Y enseñó la pintura a su esposa.
"Es preciosa", dijo ella. "Las manzanas tienen tan buen aspecto que se podrían comer."
Luego echó un vistazo a su alrededor. "¿Dónde están las manzanas que te di?, preguntó. El pintor agachó la cabeza. "Me las comí", confesó. "Ahora no habrá tarta."
"No te preocupes", dijo su mujer. "Compraré más manzanas."
Cuando su mujer se fue al mercado, el pintor colgó el lienzo en la pared. Luego puso las rosas en el centro de la mesa.
Esa noche tuvieron tarta de manzanas para el postre.
"¿Cuál será tu próximo cuadro?", preguntó su mujer mientras comían.
El pintor sonrió. "Pintaré un retrato de mi mujer que hizo una tarta de manzanas tan deliciosa."
Y eso fue exactamente lo que hizo.
Fin.

(El retrato que Cézanne hizo de su mujer así como el cuadro de las manzanas, los veréis en el mismo álbum.)